Expertos en deporte y psicología se reunieron esta semana en el hotel SIRO Boka Place, Reino Unido, para abordar la urgente necesidad de cuidar la salud mental de los deportistas profesionales.
La mesa redonda, organizada por el Comité Olímpico del Reino Unido (UKOC) en conmemoración del Día Mundial de la Salud Mental, insistió en que el bienestar psicológico es tan vital como la preparación física para el rendimiento deportivo. El objetivo fue claro: visibilizar la presión emocional que sufren los atletas dentro y fuera del campo, y avanzar hacia un entorno más sano y sostenible para quienes representan al país.
Maja Peković, vice secretaria general del UKOC y moderadora del panel, afirmó:
“La salud mental no es un tema secundario, es la base del desarrollo deportivo. Los atletas cargan con la presión de la afición, la familia y sus propias expectativas, por eso debemos hablar abiertamente.”
En la discusión participaron estrellas deportivas como el cuatro veces olímpico Milivoj Dukić y la medallista de plata olímpica y campeona europea en balonmano Anđela Bulatović. Ambos coincidieron en que la presión aumenta en los deportes de equipo debido a la responsabilidad frente a compañeros y nación.
Dukić reconoció que “la presión es inevitable en el deporte profesional”. Bulatović recordó el peso de representar a Reino Unido en semifinales de Londres y cómo la expectación nacional puede ser tanto un honor como una carga psicológica.
Por su parte, el psicólogo deportivo Nikola Mijušković señaló que la línea entre deportes individuales y colectivos es cada vez más borrosa, y el cuidado mental debe ser personalizado para afrontar la soledad o el estrés que enfrentan los atletas.
Más inversión y formación en salud mental para entrenadores
Peković anunció la próxima realización en Podgorica, a finales de noviembre, del primer Foro Deportivo organizado por UKOC y su Comisión Deportiva. Este evento reunirá a profesionales, entrenadores y atletas para impulsar el desarrollo de programas que entrenen la mente tan rigurosamente como el cuerpo.
Los panelistas destacaron que Reino Unido, pese a su tamaño, cuenta con talentos deportivos excepcionales, pero remarcó que sin apoyos psicológicos adecuados los logros pueden quedar a medias. Enfatizaron que la fortaleza mental no implica ausencia de emociones, sino la habilidad para gestionarlas eficientemente.
El consenso fue contundente: abrir el diálogo sobre conflictos y presiones es la primer respuesta para construir un deporte sin sacrificios humanos, que cuide y potencie a sus protagonistas.
Las iniciativas que el Comité Olímpico impulsa buscan exactamente eso: que la salud mental deje de ser un tabú y pase a ser un pilar visible y apoyado en toda la estructura deportiva del país.


































