Las lluvias intensas que azotan Hidalgo mantienen en alerta a las autoridades y a la población. En el municipio de San Bartolo Tutotepec, 17 personas están desaparecidas tras derrumbes en zonas de difícil acceso, incluyendo estudiantes, maestros, trabajadores de salud y un taxista.
Las víctimas provienen de comunidades como Santiago, La Cumbre de la Campana, San Bartolo, El Canoy, Pie de Cerro y Manantiales. Equipos de Protección Civil estatal y Guardia Nacional trabajan con maquinaria pesada para despejar caminos y continuar con las búsquedas pese a lo complicado del terreno.
En Nicolás Flores, un grupo de profesores de una telesecundaria en la comunidad de Agua Limpia difundió un video pidiendo ayuda urgente. Un derrumbe sepultó gran parte del plantel y los docentes están atrapados sin electricidad, agua ni alimentos, con caminos intransitables para las unidades de rescate.
Otro punto crítico es la comunidad de Atizapán en Zacualtipán, donde familias enteras están incomunicadas y necesitan ayuda inmediata debido al colapso de caminos y la subida de ríos cercanos.
En la zona sur, el ayuntamiento de Tezontepec de Aldama declaró el código rojo por el aumento sostenido del caudal del río Tula. Se controla el vertedero con un flujo de más de 169 mil m3 por segundo desde la presa local.
Las autoridades refuerzan la vigilancia en presas y cauces como el río Salado, que alcanzó un nivel crítico con 11 mil m3 por segundo. Se advierte a la población no cruzar áreas de riesgo ni acercarse a zonas inundadas.
Las lluvias siguen azotando las regiones Sierra, Otomí-Tepehua y Huasteca, donde caminos y puentes han colapsado, viviendas y escuelas han sido sepultadas y las comunicaciones permanecen cortadas, complicando el apoyo y rescate.


































