En Alicante, dos jóvenes diagnosticadas con cáncer de mama están rompiendo estigmas con su actitud positiva. Nerea y Amanda tienen edades que no encajan con el perfil tradicional de esta enfermedad, pero enfrentan el diagnóstico con fuerza y una sonrisa intacta.
La experiencia del cáncer entre personas jóvenes es menos común y plantea nuevos retos a nivel físico y emocional. Ambas cuentan que la noticia cayó como un mazazo pero no dejaron que la desesperanza se apoderara de ellas.
“No soy solo un número ni una enfermedad, soy más que eso”, comenta Nerea. Amanda añade que compartir su historia ayuda a otras personas que puedan estar pasando por algo similar a no sentirse solas.
El cáncer de mama sigue siendo el más frecuente entre mujeres en España, pero casos jóvenes como los de Nerea y Amanda subrayan la importancia de la detección temprana y de adaptar los tratamientos a cada perfil.
Ambas jóvenes resaltan el apoyo recibido de sus familiares y la comunidad médica alicantina, que ha sido clave para mantener la moral alta durante el proceso. “El diagnóstico no es el final, es el inicio de otra batalla, pero la vamos a ganar”, concluye Amanda.
Este testimonio llega en un momento en que la incidencia del cáncer de mama en mujeres menores de 40 años despierta preocupación entre especialistas, que advierten de la necesidad de campañas de concienciación específicas para este grupo.


































