La farmacéutica estadounidense Abbott anunció este miércoles resultados mixtos para el tercer trimestre de 2024, con una utilidad neta de US$1.644 millones, apenas un 0,1 % menos que en el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, al excluir gastos extraordinarios como amortizaciones y reestructuraciones, el beneficio aumenta a US$2.278 millones, un crecimiento del 7,5 %.
Los ingresos operativos alcanzaron US$11.369 millones, lo que representa un alza del 6,9 % frente al tercer trimestre previo. El beneficio operativo subió un 10,6 %, hasta US$2.057 millones, aunque los gastos operativos también se incrementaron un 6,1 %, llegando a US$9.312 millones. En los primeros nueve meses del año, Abbott registró ganancias acumuladas de US$4.748 millones y ventas por US$32.869 millones, mejorías del 13,8 % y 6,1 % respectivamente.
Robert Ford, presidente y CEO, afirmó: «Los resultados del tercer trimestre son testigo de nuestra capacidad para ofrecer rendimientos constantes y de alta calidad. Nuestra cartera de productos diferenciados sigue impulsando nuestro desempeño y deja en buen lugar a Abbott para entregar valor a largo plazo a sus accionistas».
La compañía confirmó su guía para 2025, anticipando un crecimiento orgánico en ventas de entre 7,5 % y 8 % si se excluyen las pruebas de detección de Covid-19. Con estos tests incluidos, la subida se ajusta a un rango del 6 % al 7 %. El beneficio por acción proyectado para el próximo año estará entre US$5.12 y US$5.18.
Por último, Abbott recordó que el pasado 19 de septiembre declaró un dividendo trimestral de US$0.59 por acción, pagadero en efectivo el 17 de noviembre a quienes sean titulares al cierre del mercado el 15 de octubre.
Estos resultados mantienen a Abbott fuerte en el mercado global farmacéutico, aunque muestran los retos de operar en un entorno con crecientes gastos operacionales y un segmento Covid que se diluye.


































