Los precios del petróleo registran una caída este martes ante señales claras de una oferta demasiado abundante y la incertidumbre sobre el alcance real de las sanciones estadounidenses contra dos grandes petroleras rusas.
Alrededor de las 10:30 GMT, el barril de Brent para entrega en diciembre perdió un 1,54% hasta situarse en 64,61 dólares. El equivalente estadounidense, West Texas Intermediate (WTI), cedió un 1,48%, quedando en 60,40 dólares por barril.
El mercado ya mira hacia la reunión prevista para este domingo de los ocho países que forman parte de la alianza OPEP+, que ha aumentado sus cuotas de producción mucho más rápido este año de lo que esperaba el mercado.
“El grupo podría incrementar su producción en 137.000 barriles diarios, lo que aunque no es un aumento radical, si refuerza la posibilidad de un aumento significativo en las reservas en los próximos meses”
dijo Arne Lohmann Rasmussen, analista de Global Risk Management.
Datos de Bloomberg confirman que el volumen de petróleo almacenado en el mar ha subido rápidamente, superando incluso los niveles de la pandemia. Esto indica que los productores están encontrando dificultades para colocar su crudo, y refleja también los problemas de Rusia para vender su petróleo.
Estados Unidos anunció la semana pasada sanciones contra Rosneft y Lukoil, dos gigantes rusos de hidrocarburos. Estos movimientos hicieron subir los precios inicialmente, al elevar el riesgo de que compradores clave como China, India y Turquía reduzcan sus compras a Moscú y busquen otros proveedores. Esto podría limitar la oferta mundial.
Pero algunos analistas ya relativizan el impacto. Ipek Ozkardeskaya, de Swissquote, apunta que “las sanciones podrían ser menos severas de lo que se esperaba, ya que la administración Trump querría evitar un alza brusca en los precios”. Además, Rusia ha perfeccionado muchos mecanismos para sortear estas medidas desde el inicio del conflicto en Ucrania.
Mientras tanto, la diferencia entre el precio del crudo y los productos refinados como el diésel sigue aumentando. La intensificación de los ataques de drones ucranianos a las refinerías rusas está presionando esta brecha.
Los analistas del banco ING advierten también sobre un posible recorte en la actividad de los refinadores indios si deciden dejar de comprar petróleo ruso, lo que sumaría presión a la oferta y a la dinámica de precios.


































